Hoy es jueves 20 de marzo de 2026. Son las 8:47 de la mañana y me llega un WhatsApp de Marta, la responsable de administración de una empresa a la que damos servicio de mantenimiento informático en la zona de Campanar, Valencia.
El mensaje dice exactamente esto: «Buenos días, la impresora no escanea. Ayer funcionaba perfectamente. Necesitamos enviar unos documentos a la gestoría antes de las 11.»
Llevo más de trece años como informático en Valencia y este tipo de mensajes los recibo prácticamente todos los días. No es nada extraordinario. Es, sencillamente, lo que pasa cuando una empresa depende de la tecnología para trabajar —que son todas— y no tiene a nadie que se ocupe de que todo funcione.
Salvo que sí tenga a alguien. Que es exactamente lo que somos nosotros.
Lo que viene a continuación es un día real. No un caso de estudio inventado para un folleto comercial. Un jueves cualquiera gestionando el soporte informático de una empresa que confía en nosotros para que sus problemas informáticos no se conviertan en problemas de negocio.

8:52 — El escáner que dejó de funcionar de la noche a la mañana
Me conecto en remoto al equipo de Marta desde mi oficina. Tardo menos de dos minutos en ver qué ha pasado: Windows se actualizó anoche de forma automática y la actualización ha eliminado el driver de la impresora multifunción. Es una Kyocera que llevan usando tres años sin problema.
Esto ocurre más de lo que la gente imagina. Microsoft lanza actualizaciones que, en teoría, mejoran el sistema, pero que en la práctica a veces rompen la comunicación con impresoras, escáneres y otros periféricos. Si no tienes a alguien que lo detecte y lo corrija, puedes perder horas o incluso días intentando entender por qué algo que ayer funcionaba hoy no funciona.
Reinstalo el driver correcto, verifico que tanto la impresión como el escaneo funcionan, y configuro la política de actualizaciones de Windows para que las próximas no pisen el controlador. A las 9:14 Marta ya está escaneando sus documentos. Menos de media hora desde el WhatsApp.
Sin un contrato de mantenimiento informático, esta empresa habría tenido que buscar un técnico informático en Valencia, explicar el problema por teléfono, esperar a que alguien pudiera atenderles, y probablemente perder toda la mañana. Con los documentos de la gestoría sin enviar.
10:30 — «Me ha llegado un correo raro del banco»
Segunda llamada de la mañana. Esta vez es Javi, del departamento comercial. Ha recibido un correo supuestamente de su banco pidiéndole que verifique sus credenciales. El correo tiene buena pinta: logotipo correcto, lenguaje profesional, enlace que parece legítimo.
Pero no lo es. Es phishing. Y bastante bien hecho.
Le pido que no haga clic en nada y me reenvíe el correo. Analizo las cabeceras, confirmo que es fraudulento, lo marco como spam en el servidor y aprovecho para revisar que el resto de buzones de la empresa no hayan recibido variantes del mismo ataque. Encuentro dos más en la bandeja de entrada de otro compañero que ni siquiera los había visto.
Este tipo de incidentes de ciberseguridad son el pan de cada día en empresas de cualquier tamaño. No hace falta ser una multinacional para que te intenten estafar. De hecho, las pymes son el objetivo preferido precisamente porque suelen tener menos protección. Un solo clic en un enlace de phishing puede comprometer contraseñas, datos bancarios o información de clientes protegida por la LOPDGDD y el RGPD.
Lo que hago después es enviar un mensaje al grupo de WhatsApp de la empresa —el que usamos exclusivamente para avisos de este tipo— explicando brevemente cómo identificar ese correo fraudulento para que todos estén alerta. Ciberseguridad básica que no requiere grandes inversiones, solo tener a alguien pendiente.
12:15 — Visita presencial a otra empresa en la zona de Algirós
A mediodía tengo programada una visita de mantenimiento preventivo a otro cliente. Es una asesoría fiscal con oficina cerca de la avenida de Blasco Ibáñez, en la zona de Algirós. Tienen seis equipos, un servidor NAS para copias de seguridad y una red WiFi que configuramos nosotros hace un año.
La visita preventiva es la parte del mantenimiento informático que menos se ve pero que más problemas evita. Hoy toca lo habitual: verificar que las copias de seguridad del NAS se están ejecutando correctamente, comprobar el estado de los discos duros, revisar que los antivirus estén actualizados en todos los equipos, limpiar archivos temporales que ralentizan el sistema y comprobar que la red WiFi funciona a la velocidad que debería.
En uno de los equipos detecto que el disco duro está empezando a dar sectores defectuosos. El ordenador funciona con normalidad todavía, pero es cuestión de semanas —o días— que empiece a fallar. Le comunico a la responsable que conviene sustituirlo antes de que reviente y pierdan datos. Les asesoro sobre qué disco comprar, les paso un enlace con la mejor opción calidad-precio y quedamos en que cuando lo tengan, vengo a hacer la migración.
Esto es exactamente lo que diferencia el mantenimiento preventivo del mantenimiento reactivo. Si nadie revisa ese disco, un día el ordenador no arranca. Y entonces ya no hablamos de cambiar un componente, sino de intentar recuperar datos —que a veces no se pueden recuperar— y de un empleado que no puede trabajar hasta que se resuelve. Eso cuesta mucho más dinero y mucho más tiempo que una visita programada cada mes.
16:40 — El portátil nuevo que nadie sabe configurar
Última incidencia del día. La empresa de Campanar —la misma del escáner de esta mañana— ha comprado un portátil nuevo para un empleado que se incorpora la semana que viene. Lo han sacado de la caja, lo han encendido y ahí se han quedado.
Necesitan que el portátil esté integrado en la red de la empresa, con acceso al servidor de archivos, el correo corporativo configurado en Outlook, la impresora instalada, el software de gestión que usan (en este caso, A3 para la parte contable y un CRM interno), las políticas de seguridad aplicadas y las copias de seguridad automáticas en funcionamiento.
Me conecto en remoto para hacer toda la configuración inicial. En hora y media el equipo está listo para que el lunes el nuevo empleado se siente, encienda y trabaje. Sin perder su primer día en la empresa esperando a que «alguien de informática» le configure el ordenador.
Esta es una tarea que parece menor pero que en muchas empresas de Valencia se convierte en un caos. Compran el equipo, lo encienden y se dan cuenta de que no saben instalarlo todo. Llaman a un técnico, el técnico tarda días en ir, y mientras tanto el empleado nuevo trabaja con un equipo a medio montar o directamente no trabaja. Con un servicio de mantenimiento informático contratado, esto se resuelve el mismo día sin interrupciones.
Lo que cuesta y lo que ahorra: la cuenta que muchas empresas no hacen
Si sumo lo de hoy: una incidencia con el escáner resuelta en remoto, una alerta de phishing gestionada para toda la oficina, una visita preventiva con detección temprana de un disco duro a punto de fallar, y la configuración completa de un equipo nuevo. Todo en un jueves normal.
Ahora pensemos en la alternativa. Una empresa que no tiene mantenimiento informático contratado y que necesita resolver estas mismas cuatro situaciones tendría que buscar un informático a domicilio en Valencia cada vez que algo falle. Llamar, explicar, esperar, pagar por intervención. Cada visita puntual de un técnico informático en Valencia cuesta entre 50 y 90 euros, más el tiempo de espera. Cuatro intervenciones como las de hoy pueden suponer fácilmente entre 200 y 400 euros. Solo en un día.
Y la otra alternativa —contratar un informático en plantilla— es directamente inviable para una pyme. Un técnico informático con experiencia tiene un coste de empresa de entre 28.000 y 42.000 euros al año entre salario, Seguridad Social, vacaciones y formación. Para una empresa de 8 o 10 empleados, esa cifra no tiene sentido. Sobre todo cuando la realidad es que el 80% del tiempo ese informático no tendría trabajo suficiente para justificar su sueldo.
Un contrato de mantenimiento informático cubre exactamente lo que necesitas, cuando lo necesitas. Sin nóminas, sin Seguridad Social, sin pagar a alguien por estar sentado esperando a que algo se rompa. Y con una ventaja que no es menor: nosotros ganamos cuando tú NO tienes averías. Cuanto más estable y mejor mantenida esté tu infraestructura, mejor para todos. Ese alineamiento de intereses no lo tienes con un servicio de reparación puntual, donde quien repara cobra más cuantos más problemas tengas.
Dónde trabajamos: Valencia ciudad y área metropolitana
Este tipo de servicio de mantenimiento informático a empresas lo prestamos en toda Valencia y alrededores. En la ciudad trabajamos habitualmente en zonas como Campanar, Nou Campanar, el entorno de las Cortes Valencianas, Pla del Real, Algirós, Blasco Ibáñez, la zona de universidades, Cuatre Carreres, Avenida de Francia, Paseo de la Alameda, Nou Mestalla, El Cedro, Sant Pau y L’Eixample. También en el corredor de la calle Colón y Gran Vía, donde hay una concentración importante de despachos profesionales, clínicas y pequeñas empresas que necesitan soporte informático fiable.
En el área metropolitana, nuestra zona natural de servicio incluye L’Eliana, Bétera, San Antonio de Benagéber, Godella y Torre en Conill —todo el corredor del Camp de Túria— además de Paterna y La Cañada. Son zonas con mucho autónomo y mucha pequeña empresa que necesita exactamente esto: un informático de confianza que resuelva sin complicaciones y sin sorpresas en la factura.
Preguntas frecuentes sobre mantenimiento informático para empresas en Valencia
¿Cuánto cuesta el mantenimiento informático para una empresa en Valencia?
Depende del número de equipos y de las sedes que tengas. Un plan básico para una pequeña empresa con 3-5 equipos parte de unos 129 euros al mes. Empresas con más volumen o necesidades avanzadas de ciberseguridad y copias de seguridad se sitúan en torno a 239 euros mensuales por sede. Lo importante es que el coste es fijo y predecible, frente al gasto impredecible de llamar a un técnico cada vez que algo falla.
¿Es mejor contratar mantenimiento informático o tener un informático en plantilla?
Para la mayoría de pymes y autónomos en Valencia, externalizar el mantenimiento informático es mucho más rentable. Un informático en plantilla supone entre 24.000 y 35.000 euros anuales solo en salario bruto, a lo que hay que sumar Seguridad Social, vacaciones, formación y sustituciones por baja. Un contrato de mantenimiento cubre las mismas necesidades por una fracción de ese coste y con la ventaja de tener acceso a un equipo con distintas especialidades, no a una sola persona.
¿Qué incluye un contrato de mantenimiento informático para empresas?
Un contrato completo incluye soporte remoto y presencial, mantenimiento preventivo de equipos, gestión de copias de seguridad, actualizaciones de software y sistemas operativos, configuración de impresoras y periféricos, ciberseguridad básica, asesoramiento en compra de hardware y software, y atención prioritaria ante cualquier incidencia.
¿Cuánto se tarda en resolver una incidencia informática con contrato de mantenimiento?
La mayoría de incidencias comunes —impresora que no funciona, correo que no envía, programa que da error— se resuelven en remoto en menos de 30 minutos. Para problemas que requieren presencia física, el tiempo de respuesta habitual en Valencia y alrededores es de menos de 4 horas. Los clientes con contrato siempre tienen atención prioritaria.
¿Qué zonas de Valencia cubren para mantenimiento informático a empresas?
Toda Valencia ciudad y el área metropolitana. Trabajamos de forma habitual en Campanar, Pla del Real, Algirós, Cuatre Carreres, Avenida de Francia, Blasco Ibáñez, Gran Vía, L’Eixample y Ciutat Vella. En el área metropolitana cubrimos L’Eliana, Bétera, San Antonio de Benagéber, Godella, Torre en Conill y Paterna. Si tu empresa está en cualquier punto de Valencia o su entorno, podemos atenderte.
Un servicio informático en Valencia pensado para que te olvides de los problemas
Lo que he contado hoy es un jueves cualquiera. Ni mejor ni peor que otros. Mañana habrá un ordenador que no arranca, un programa de facturación que da error antes del cierre trimestral, o una empleada que no consigue conectarse a la VPN desde casa. Y lo resolveremos igual: rápido, sin dramas y sin facturas sorpresa.
Si tienes una empresa en Valencia y la tecnología es una fuente constante de problemas, interrupciones y pérdidas de tiempo, lo que necesitas no es otro técnico que venga cuando todo ya se ha roto. Lo que necesitas es alguien que se ocupe de que no se rompa. Y que cuando inevitablemente algo falle —porque siempre falla algo—, esté a un WhatsApp de distancia.
Eso es exactamente lo que hacemos. Llevamos más de trece años haciéndolo en Valencia y su área metropolitana, y nuestros clientes nos eligen precisamente por esto: porque prefieren pagar una cuota fija al mes y olvidarse, que vivir apagando fuegos cada semana.
¿Hablamos? Llámanos al 666 12 36 66 o escríbenos por WhatsApp. Sin centralitas, sin bots, sin esperas. Directamente con quien va a resolver tu problema.






