Actualización de Windows de julio de 2026: por qué esta sí debes instalarla ya (aunque lleves todo el año esquivándolas)

Esta semana he recibido tres veces la misma pregunta por teléfono, con distintas palabras. Una gestora de la zona de Colón: «Me ha salido lo de actualizar, ¿le doy o no le doy?». Un cliente de Campanar, más directo: «Después de lo de abril, yo esto no lo toco». Y el administrador de una clínica con la que trabajo, que fue al grano: «Dime tú cuándo actualizamos, que la última vez casi no lo contamos».

La desconfianza no es una manía. Es memoria. 2026 está siendo el peor año de actualizaciones de Windows que recuerdo en trece años de oficio, y eso que he visto épocas malas. En enero, la actualización mensual dejó equipos con Windows 11 sin poder arrancar, mostrando el error UNMOUNTABLE_BOOT_VOLUME y una pantalla negra pidiendo reiniciar un ordenador que ya no reiniciaba. En febrero, el parche mensual provocó fallos de instalación, problemas de conexión WiFi y Bluetooth y conflictos con tarjetas gráficas NVIDIA. En abril llegó la peor: un parche que corrompía la secuencia de arranque en Windows 11 24H2 y 25H2, dejando equipos atrapados en bucles de fallo y pidiendo la clave de recuperación de BitLocker. Aquel mes hice más visitas de rescate que de todo lo demás junto. Y en junio, para rematar, Microsoft reconoció que las actualizaciones no se podían instalar en equipos que habían sido actualizados desde Windows 10 hacia Windows 11, con los errores 0x80073712 y 0x800f0993 y riesgo de quedarse sin parches futuros.

Así que entiendo perfectamente al que ha pulsado «pausar actualizaciones» y ha decidido no mirar. El problema es que esa estrategia, razonable en abril, este mes es la equivocada. Y quiero explicar por qué sin tecnicismos y sin dramatismo.

actualización de windows

Lo que trae la actualización de julio (y por qué no es una más)

El martes 14 de julio Microsoft publicó la actualización mensual de Windows 11, la KB5101650. Sobre el papel es un parche más. En la práctica, corrige 570 vulnerabilidades de seguridad, una cifra récord que multiplica por cuatro la del año pasado, y toca prácticamente todos los componentes centrales del sistema: el núcleo, el sistema de archivos, el Escritorio remoto, BitLocker, el arranque seguro, la impresión, los controladores USB. La razón de esa cifra descomunal, según explican los propios analistas, es que la inteligencia artificial está acelerando tanto la búsqueda de fallos por parte de los atacantes que Microsoft ha tenido que acelerar al mismo ritmo.

Traducido al idioma de mis clientes: cada una de esas 570 puertas ya es pública. A partir de ahora, quien no instale el parche trabaja con las puertas señaladas en el plano. Un despacho que factura, una clínica con historiales de pacientes o un autónomo que lo tiene todo en su portátil no puede permitirse pasar el verano así, por mucho miedo que hayan dado enero y abril.

Y hay una segunda razón, muy concreta, que afecta a varios negocios de Valencia con los que trabajo: la actualización de julio arregla el estropicio de junio con Office. Desde el parche anterior, algunos programas de terceros que abren documentos de Office desde dentro —entre ellos programas de gestión de clínicas dentales y gestores de referencias— dejaron de poder hacerlo, y la actualización de julio corrige ese fallo. Lo viví en primera persona: una clínica dental me llamó a finales de junio porque su programa de gestión «se había vuelto loco» y no generaba los documentos de siempre. No estaba loco. Estaba esperando a julio. NinjaOne

Si tu ordenador vino de Windows 10, lee este párrafo dos veces

Durante el último año he migrado a Windows 11 muchísimos equipos en Valencia por el fin de soporte de Windows 10. Si el tuyo es uno de ellos —mío o de quien sea—, te toca una comprobación extra, porque el fallo de junio afectaba justamente a equipos que originalmente tenían Windows 10 y fueron actualizados a Windows 11 24H2 o 25H2: en algunos, las actualizaciones directamente no entraban. MuyComputer

La comprobación es simple: entra en Configuración, Windows Update, y pulsa buscar actualizaciones. Si la de julio se instala y el equipo reinicia con normalidad, asunto cerrado. Si aparece el error 0x80073712 o el 0x800f0993, no entres en pánico y no empieces a probar comandos de foros: Microsoft indica que en muchos equipos basta un reinicio para que llegue la corrección automáticamente, pero otros requieren una intervención manual sobre el almacén de componentes del sistema, que es territorio donde un paso en falso convierte un fallo de actualización en una reinstalación completa. Ese es exactamente el tipo de intervención que resuelvo por asistencia remota en menos de una hora, sin que muevas el ordenador de tu casa.

Cómo instalarla sin sustos: el orden importa

Después del año que llevamos, instalar «a pelo» un martes cualquiera no me parece prudente, y a mis clientes les recomiendo siempre el mismo ritual de tres pasos, que tarda menos que un café.

Primero, copia de seguridad antes de tocar nada. Si la actualización saliera mal —improbable esta vez, pero 2026 no permite promesas—, la diferencia entre un disgusto y una catástrofe es tener los archivos a salvo. Si no tienes copia configurada, ya escribí una guía paso a paso de cómo hacerla bien; y si dentro del equipo hay algo irreemplazable y ninguna copia, ese es motivo de llamada antes de actualizar, no después.

Segundo, momento y enchufe. Portátil conectado a corriente, y una franja en la que puedas dejar el equipo tranquilo. Interrumpir una actualización a medias porque hay que cerrar la oficina es el origen de muchos de los desastres que luego me llegan.

Tercero, y esto es lo que casi nadie sabe: si Windows Update no te ofrece la actualización, no la fuerces. Microsoft ha retenido deliberadamente el parche de julio en algunos equipos porque existe una incompatibilidad con un componente de Intel presente en ciertos ordenadores, que puede alterar el rendimiento o el consumo de energía, y está preparando una corrección específica. Ese bloqueo es un salvavidas, no un fallo. Instalar el parche a mano con asistentes o imágenes descargadas, saltándose la retención, es meterse voluntariamente en el grupo de los afectados. Si tu equipo no la recibe todavía, la recibirá cuando sea seguro.

Después de instalar, una última comprobación de treinta segundos: pulsa la tecla de Windows, escribe «winver» y comprueba que la compilación termina en 8875 —26100.8875 en la versión 24H2 o 26200.8875 en la 25H2—. Si es así, estás al día. Y ya que estás en faena, abre Seguridad de Windows y echa un vistazo al apartado de seguridad del dispositivo: los certificados de arranque seguro con los que vienen la mayoría de ordenadores empezaron a caducar en junio de 2026 y Microsoft los está renovando silenciosamente mediante las actualizaciones, y desde abril esa pantalla muestra si los certificados nuevos ya se han aplicado en tu equipo. En ordenadores con varios años y sin actualizar, esa transición es de las que fallan sin avisar.

Cuándo llamarme y cuándo no hace falta

No me necesitas si tu equipo es relativamente reciente, tienes copia de seguridad y la actualización entra a la primera. Ese es el escenario de la mayoría, y me alegro.

Llámame si aparece cualquiera de estos cuadros: el equipo pide la clave de recuperación de BitLocker tras actualizar y no sabes dónde está —no la tienes tú, pero casi siempre se puede localizar, y sin ella el ordenador es un pisapapeles—; el arranque se queda en bucle o en pantalla azul; los errores 0x80073712 o 0x800f0993 sobreviven al reinicio; o llevas las actualizaciones pausadas desde abril y quieres ponerte al día de golpe con red, porque acumular seis meses de parches tiene su propio orden para no atragantarse.

Y si gestionas una empresa con varios equipos, te cuento cómo lo viven mis clientes de mantenimiento mensual: no lo viven. Estas semanas de titulares, códigos de error y foros no existen para ellos, porque los parches se los superviso yo, los aplico cuando ya se sabe que son seguros y las incidencias se resuelven antes de que nadie las note. Es la diferencia entre leer artículos como este cada mes o dedicarte a tu negocio mientras alguien con incentivos alineados —cobro lo mismo tengas problemas o no, así que me conviene que no los tengas— vigila por ti.

Preguntas frecuentes

¿Es seguro instalar la actualización KB5101650 de julio de 2026?
Sí, con matices. A diferencia de las de enero y abril, la de julio no arrastra fallos graves conocidos de arranque, y corrige un volumen récord de vulnerabilidades, por lo que el riesgo de no instalarla supera con mucho al de instalarla. Los matices: haz copia de seguridad antes y no la fuerces si Windows Update no te la ofrece.

Windows Update no me muestra la actualización de julio. ¿Hago algo?
No. En algunos equipos con un componente de Intel concreto, Microsoft ha retenido el parche a propósito hasta publicar una corrección. Forzar la instalación por otras vías es contraproducente. Espera a que aparezca sola.

Me sale el error 0x80073712 o 0x800f0993 al actualizar. ¿Qué significa?
Es el fallo que arrastran desde junio algunos equipos actualizados desde Windows 10 a Windows 11: un problema en el almacén de componentes que impide instalar los parches. Reinicia y vuelve a intentarlo; si persiste, necesita una reparación manual que conviene hacer con criterio, porque ese equipo está dejando de recibir seguridad cada mes que pasa.

¿Qué pasa si sigo con las actualizaciones pausadas?
Que trabajas con 570 vulnerabilidades documentadas y públicas sin corregir, y la cifra crece cada mes. Pausar fue comprensible en primavera; mantenerlo en julio es asumir un riesgo mayor que el que intentas evitar.

Después de actualizar, el ordenador me pide una clave de BitLocker que no tengo. ¿He perdido todo?
Casi nunca. Esa clave suele estar guardada en la cuenta de Microsoft asociada al equipo, y localizarla es cuestión de saber dónde mirar. No intentes claves al azar ni reinstales: llama primero.

Si quieres actualizar con red de seguridad, ponerte al día tras meses de pausa o que directamente no vuelva a tocarte pensar en esto, llámame o escríbeme al 666 12 36 66. El parche es gratis. La tranquilidad de instalarlo bien, casi.

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